Ley Marco de Ciberseguridad en Chile | Guía para Gerentes
Guía ejecutiva sobre la Ley Marco de Ciberseguridad en Chile (Ley 21.663), explicando qué exige a las empresas y por qué hoy la ciberseguridad es un tema estratégico para gerentes y directorios.

Ley Marco de Ciberseguridad en Chile: guía ejecutiva para la alta dirección
Durante años, la ciberseguridad fue tratada como un problema técnico, delegado casi por completo a las áreas de TI. La entrada en vigor de la Ley Marco de Ciberseguridad en Chile marca un cambio profundo en esa mirada. Hoy, la ciberseguridad pasa a ser una responsabilidad estratégica, con implicancias directas para la alta dirección y los órganos de gobierno corporativo.
La Ley N° 21.663 surge como respuesta al aumento sostenido de incidentes de ciberseguridad que afectan tanto a empresas como a servicios esenciales para el país. Su objetivo no es solo prevenir ataques, sino fortalecer la capacidad real de las organizaciones para responder, coordinarse y mantener la continuidad operacional frente a escenarios críticos.
Más que cumplimiento normativo
Desde la perspectiva ejecutiva, el principal cambio que introduce la ley es el foco en la preparación efectiva. Ya no basta con contar con políticas o controles documentados. Las organizaciones deben demostrar que poseen procesos claros, roles definidos y la capacidad de tomar decisiones oportunas cuando ocurre un incidente de ciberseguridad.
La creación de la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) refuerza este enfoque. La ciberseguridad deja de ser una recomendación y pasa a estar sujeta a fiscalización, plazos y eventuales sanciones, incorporando un nuevo riesgo regulatorio en la gestión empresarial.
El rol de la alta dirección y el directorio
Uno de los aspectos más relevantes de la Ley Marco es el énfasis en la gobernanza. La alta dirección ya no puede mantenerse al margen. Las decisiones críticas durante un incidente —como detener operaciones, comunicar a clientes o coordinar con autoridades— son estratégicas, no técnicas.
Además, la normativa exige reportes de incidentes en plazos acotados, incluso cuando la información disponible es parcial. Esto obliga a definir criterios claros y a preparar a los equipos para reconocer, escalar y reportar eventos de forma oportuna.
Preparación real frente a incidentes
En la práctica, la Ley Marco invita a las organizaciones a hacerse preguntas clave: ¿sabemos cómo reaccionar ante un ciberataque?, ¿están claros los roles en los primeros minutos?, ¿nuestros equipos están entrenados para actuar bajo presión?
La diferencia entre cumplir y estar preparados se hace evidente cuando ocurre un incidente real. Aquellas organizaciones que han integrado la ciberseguridad en su gestión y cultura responden con mayor rapidez, reduciendo impactos operacionales, regulatorios y reputacionales.
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